El Super Hercules puede presumir su versatilidad certificada para una amplia gama de misiones
Juan Hernández
La Fuerza Aérea Mexicana confirmó la compra de su primer avión C-130J-30 Super Hercules, una aeronave que representa la evolución más sofisticada del histórico Hercules.
Con esta adquisición, México se suma a un grupo de 24 países que ya operan esta plataforma, integrada en una flota global que supera las 560 unidades activas.
La FAM no parte de cero. Con más de cinco décadas de experiencia operando versiones previas del Hercules, la decisión de recapitalizar su flota con el C-130J-30 responde a la transición hacia el nuevo modelo, aprovechando la infraestructura existente y el conocimiento acumulado en mantenimiento, logística y entrenamiento.
Con ello, explica Lockheed Martin, se permite reducir tiempos de adaptación y asegurar que la aeronave entre en servicio con altos niveles de disponibilidad, un factor importante para misiones críticas tanto militares como civiles.
¿Cómo es el nuevo avión de México?
El C-130J-30 corresponde a la variante extendida del Super Hercules. Su fuselaje añade aproximadamente 4.5 metros de espacio adicional de carga, lo que se traduce en mayor volumen y flexibilidad operativa. Esta capacidad amplificada abre una nueva etapa para el transporte aéreo táctico mexicano.
La aeronave ofrece más potencia, mayor alcance, mejor eficiencia de combustible y un desempeño superior frente a modelos anteriores. Estas características fortalecen la capacidad de respuesta ante emergencias, despliegues logísticos y operaciones complejas en todo el territorio nacional.
El Super Hercules puede presumir su versatilidad certificada para una amplia gama de misiones. Entre ellas se encuentran el lanzamiento aéreo de carga, búsqueda y rescate, evacuación médica, combate aéreo de incendios, inteligencia, vigilancia y reconocimiento, además de operaciones especiales.





