SEA SHEPHERD
A principios de año, el norte del Golfo de California entra en la temporada de totoaba, un periodo marcado por un fuerte aumento de la actividad pesquera ilegal impulsado por la demanda de vejigas natatorias totoaba en los mercados negros internacionales. El impacto de este comercio va mucho más allá de una sola especie, desestabilizando todo el ecosistema del Alto Golfo. Lo más crítico es que esta pesca ilegal es el principal motor del declive de la vaquita.
De enero a abril, los totoaba migran y se agrupan en el Alto Golfo, lo que los convierte en blancos fáciles para los furtivos. Los pescadores ilegales despliegan grandes redes de enmalle para capturarlos. Estas redes son no selectivas por diseño, atrapan a cualquier animal que se cruce con ellas.
Las vaquitas son similares en tamaño a las totoaba, por lo que las mismas redes destinadas a totoaba son especialmente letales para ellas. Mueren como captura incidental, ahogándose cuando se enredan en redes de enmalle destinadas a totoaba. Con una población pequeña restante, una sola red puede tener consecuencias irreversibles.
Aunque el refugio de vaquita está legalmente protegido, existen carencias de aplicación que se explotan. La pesca ilegal suele ocurrir de noche o durante interrupciones en la cobertura de patrullas, por lo que la vigilancia y la aplicación constante son esenciales.
Por eso Sea Shepherd mantiene una presencia operativa continua en el refugio durante la temporada de totoaba, en coordinación con el Gobierno mexicano.
Por qué la presencia constante es crítica
La Operación Vaquita se basa en una realidad sencilla: la aplicación intermitente no funciona. Solo una vigilancia constante y una respuesta rápida pueden prevenir la pesca ilegal en una pesquería de tan alto riesgo y lucrativa.
Los buques de Sea Shepherd patrullan el refugio día y noche, trabajando en coordinación directa con la Marina de México, que actúa para hacer cumplir la ley. Juntos localizamos redes ilegales y las retiramos antes de que la fauna salga dañada. Cada red retirada no es solo un equipo recuperado. Es una intervención directa que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para una vaquita.
Esta presencia constante también actúa como disuasivo. Cuando los buques de aplicación son visibles y activos, los pescadores ilegales tienen mucho menos riesgo de desplegar redes. Cuando esa presencia desaparece, la actividad ilegal regresa casi de inmediato.
Una carrera contra el tiempo
La población de vaquitas es ahora tan pequeña que cada individuo restante importa. La temporada de Totoaba concentra el riesgo en una zona estrecha habitada por la vaquita, convirtiendo esta en uno de los periodos más intensos y críticos de la Defensa Vaquita. Es cuando la presión de la pesca ilegal es más alta y cuando la aplicación debe ser más fuerte.
Aguantando la línea para la Vaquita
El papel de Sea Shepherd en el Alto Golfo es ayudar a mantener esa línea. Al mantener una presencia constante y trabajar junto a la Marina Mexicana, la operación existe para dar a la vaquita una oportunidad de sobrevivir en su hábitat restante.
Este trabajo es difícil, peligroso y requiere muchos recursos. Gracias al apoyo continuo, las tripulaciones de Sea Shepherd pueden permanecer en la estación durante la temporada de totoaba, defendiendo el refugio y trabajando cada día para evitar la extinción de la vaquita.
ENLACE: Defending the Vaquita Refuge During Totoaba Season — Sea Shepherd Conservation Society









