La presidenta desmiente la información del Wall Street Journal que revelaba que en las mesas de trabajo de ambos países se exigía procesar a funcionarios de Morena
Micaela Varela y Elia Castillo
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha negado rotundamente que en las conversaciones de cooperación de seguridad que mantiene su Administración con Estados Unidos hubiese una petición para arrestar a los políticos mexicanos con acusaciones de estar relacionados con el narcotráfico. “Nunca se ha tocado ese tema. Nunca. Ni en las reuniones, ni en las llamadas de teléfono. No ha habido tema con ello”, ha zanjado este miércoles en su conferencia matutina. La mandataria ha desmentido de esta forma la información del diario Wall Street Journal que cita a fuentes cercanas a las mesas de trabajo para asegurar que hay “exigencias insostenibles de Trump más allá de la acción militar”, entre las que se encuentra el “arresto de políticos del partido de Sheinbaum que Estados Unidos cree que tienen vínculos con cárteles”.
La mandataria ha apagado con esto de un golpe la incipiente polémica que ha regresado el foco a los políticos de Morena supuestamente vinculados con cárteles del narcotráfico. En los cuestionamientos de este miércoles a la mandataria han salido nuevamente los nombres del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha y del coordinador del Senado y exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López, quienes han sido vinculados más de una vez a temas espinosos relacionados con el crimen organizado. “Eso dicen algunos medios que inventan”, ha lanzado la presidenta.
La cancelación de visas a políticos mexicanos directamente vinculados con el partido gobernante ha revivido este miércoles. Sobre el tema, la presidenta ha recordado que el gobierno de EEUU ha dicho que se trata de decisiones administrativas. “Es una relación individual entre el gobierno de Estados Unidos y quien solicita la visa, y ellos toman sus decisiones”, ha zanjado. En paralelo ha sotenido que no hay investigaciones al respecto. “No hay un caso en donde nos hayan dicho: tenemos pruebas de esto, hay una orden de aprehensión. No”, ha sostenido.
Uno de los casos más sonados ha sido el de la gobernadora de Baja California, María del Pilar Ávila, y su esposo, Carlos Torres, a quienes se les revocó el permiso migratorio en mayo, sin que al momento haya una explicación concreta sobre los motivos del Gobierno de Donald Trump para aplicar esta medida a una gobernante mexicana de un Estado fronterizo. La explicación que Sheinbaum dijo, en su momento, pediría al Gobierno de EEUU por el retiro de la visa se ha reducido a un comentario que queda en el ámbito administrativo. Aunque se mantienen en el aire un puñado de incógnitas y suspicacias que ponen en el ojo del huracán a los gobernantes de Morena. “Estados Unidos tiene que informar al Gobierno de México”, dijo la presidenta siete meses atrás.
La férrea defensa de la presidenta mexicana a la clase política del partido que la llevó al poder ha sido reiterada este miércoles. No es la primera vez que Sheinbaum sale a refutar las publicaciones de periódicos estadounidenses que han vinculado a integrantes del oficialismo con los carteles del narcotráfico. “Ellos [el gobierno de Estados Unidos] toman sus decisiones; de ahí a que nos hayan dicho ‘hay que formar un equipo, un grupo especial, por estos temas’, no categóricamente digo, no ha habido esta solicitud”, ha insistido la mandataria.









