A 100 años del nacimiento de la reconocida escritora y pedagoga sonorense, el Café de Letras invita a la comunidad a rendir homenaje a su legado literario y educativo este sábado 17 de enero en la capital del estado.
HERMOSILLO, Sonora.– En el marco del centenario del nacimiento de Armida de la Vara y Robles, una de las voces más influyentes de la literatura y la educación en México, la comunidad cultural de Hermosillo se reunirá para honrar su memoria y obra el próximo sábado 17 de enero.
El homenaje tendrá lugar en el espacio Café de Letras, ubicado en el restaurante Árbol de Vida (Avenida Álvaro Obregón 58), en punto de las 16:00 horas. La dinámica del evento invita a los asistentes a participar activamente llevando su libro favorito para realizar lecturas en voz alta, fomentando un diálogo entre el acervo cultural de la poetisa y el público actual.
Una vida dedicada a las letras y la enseñanza
Nacida en Opodepe, Sonora, en 1926, Armida de la Vara dejó una huella imborrable tanto en las aulas como en las letras nacionales. Tras graduarse como maestra en la Escuela Normal de la Universidad de Sonora en 1946, se trasladó a la capital del país para especializarse en Letras Francesas en la UNAM.
Su impacto en la formación de generaciones de mexicanos fue directo y tangible: colaboró estrechamente con la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la redacción, adaptación y diseño de los libros de texto gratuitos, pilares del sistema educativo nacional.
El legado de “La creciente” y “Canto Rodado”
La pluma de De la Vara se distinguió por una sensibilidad única para retratar la identidad sonorense y la cotidianidad. Entre sus hitos literarios destacan:
- Canto Rodado (1947): Su único poemario, con el cual obtuvo el Concurso del Libro Sonorense a la temprana edad de 22 años.
- La creciente (1979): Considerada una pieza fundamental de la narrativa regional, donde entrelaza las crónicas de su pueblo natal con la fuerza de la naturaleza.
Además de su labor creativa, fue una pieza clave en la gestión cultural como cofundadora del Departamento de Publicaciones del Colegio de Michoacán y coordinadora editorial de la Revista de la Universidad de México.
Aunque pasó sus últimos años en San José de Gracia, Michoacán —donde falleció en 1998—, su obra permanece como un referente ineludible del noroeste mexicano. El evento de este sábado busca mantener viva la vigencia de una mujer que supo transformar el paisaje de Sonora en literatura universal.







