“Que un barco suyo llegara hace 500 años no quiere decir que sea de Dinamarca”, ha asegurado el presidente de Estados Unidos. Según él, Rusia y China “acabarán controlando la isla si no actuamos”
Macarena Vidal
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a amenazar con hacerse con el control de Groenlandia, la isla ártica semiautónoma bajo soberanía del Reino de Dinamarca, “por las buenas o por las malas”. En declaraciones este viernes en la Casa Blanca, durante una reunión con empresarios petroleros, ha puesto en duda que Copenhague tenga derecho sobre el territorio “solo porque uno de sus barcos atracara allí hace 500 años”. Según él, si Washington no mueve ficha de un modo u otro para anexionarse el territorio geoestratégico, Rusia y China “la acabarán controlando”.
Desde la operación militar estadounidense el pasado sábado en Caracas contra Nicolás Maduro, las declaraciones de Trump o algún miembro de su equipo en torno a su voluntad de hacerse con la isla han llegado casi a diario, y siempre con la advertencia de que el presidente estadounidense no descarta el uso de la fuerza si lo considera necesario.
En la reunión de este viernes con empresarios petroleros para tratar sobre la reconstrucción del sector energético en Venezuela tras la intervención estadounidense, Trump ha sido especialmente explícito sobre su determinación a usar la fuerza. Y sobre su escepticismo acerca de que Dinamarca tenga ninguna base para ejercer la soberanía sobre el territorio de 56.000 habitantes.
“Me gustaría llegar a un acuerdo, ya saben, por las buenas” y comprar la isla a Copenhague. “Pero si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas”, ha insistido. “Soy un fan de Dinamarca, han sido muy amables conmigo. Soy un gran admirador. Pero el hecho de que un barco suyo desembarcara allí hace 500 años no significa que sean dueños de la tierra” (la colonización danesa data de 300 años atrás).
Desde antes de su investidura hace un año, Trump había expresado su voluntad de que Estados Unidos se haga con la isla ártica. Aunque había dejado de aludir a ello en los últimos meses, ha vuelto a insistir desde lo que él califica como una “brillante” operación militar en Caracas. Su consejero de política interior y jefe adjunto de Gabinete, Stephen Miller, ha sostenido que Estados Unidos debe controlar Groenlandia porque “somos una superpotencia”. Su vicepresidente, J.D. Vance, ha instado a los europeos a “escuchar lo que dice el presidente” y reforzar la seguridad del territorio estratégico, que el Gobierno de Trump considera fundamental para garantizar la seguridad nacional estadounidense, en especial en lo relativo a la defensa antimisiles.
Pero Estados Unidos ya cuenta con una base militar en la isla, la base espacial de Pituffik, en el norte del territorio. También puede levantar y operar otras bases en Groenlandia, desplegar personal y mantener un gran tipo de operaciones si lo desea, gracias a un acuerdo firmado con Copenhague en 1951. Desde que Trump comenzó a lanzar sus reclamaciones, Dinamarca, miembro de la OTAN, se ha mostrado dispuesta en todo momento a cooperar con el socio principal de la Alianza para reforzar la seguridad groenlandesa.
Según Trump, ese tipo de acuerdos no son suficientes. “No se defiende igual algo que alquilas que algo que es tuyo”, ha afirmado. “Los países tienen que ser propietarios. Se defiende la propiedad, no un arrendamiento, y nosotros tenemos que defender Groenlandia”. E insistía: “Si no lo hacemos, China o Rusia lo harán, y eso no va a suceder. No vamos a permitirlo”.
El asunto ha generado una enorme preocupación entre las capitales europeas. Los principales países del continente han emitido esta semana una declaración de apoyo a Dinamarca. La primera ministra del país nórdico ha advertido que una acción militar de Estados Unidos contra su país, aliado dentro de la OTAN, supondría el fin de la Alianza.
En sus declaraciones de este viernes, Trump parecía querer calmar ese temor, y aseguraba: “Estoy totalmente a favor de la OTAN. Yo salvé a la OTAN. Si no fuera por mí, no tendrían OTAN ahora mismo”. Aunque volvía a insistir: “Pero no vamos a permitir que Rusia ni China ocupen Groenlandia, y eso es lo que va a pasar si no actuamos”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha conversado este viernes sobre el asunto con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, y tiene previsto reunirse la semana próxima en Washington con representantes europeos para abordar la cuestión. El lunes se verá con el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, quien el domingo visitará Nuuk, la capital groenlandesa. El miércoles el jefe de la diplomacia estadounidense recibirá al ministro de Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, en el Departamento de Estado.










