Tras la intervención en Venezuela, el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano insta a la presidenta Sheinbaum a romper la dependencia con EE. UU., sacar granos básicos del TMEC y fortalecer la soberanía alimentaria y energética ante amenazas directas a la soberanía nacional.
CIUDAD DE MÉXICO – El Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) emitió este jueves un enérgico pronunciamiento alertando sobre las graves implicaciones para la soberanía nacional tras la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. La organización calificó el despliegue ordenado por Donald Trump como una “expedición punitiva” que pone en jaque la paz regional y coloca a México en la mira geopolítica de Washington.
Una amenaza directa a la soberanía
Para el Frente, la acción militar del pasado 3 de enero no es un evento aislado, sino el preludio de una presión mayor sobre el gobierno mexicano. Según la organización, las declaraciones de Trump sugieren que México es el próximo país donde se debe “hacer algo”, condicionando la estabilidad a una mayor dependencia de los Estados Unidos.
“La amenaza no está disfrazada; es directa”, señala el comunicado. El FNRCM vincula estas acciones con el reciente documento de Estrategia de Seguridad Nacional de EE. UU., el cual clasifica los recursos energéticos y el mercado alimentario de México como activos estratégicos de Norteamérica.
El campo y la energía: Los activos en disputa
El diagnóstico de los productores nacionales es claro: Washington busca que México entregue su petróleo y sacrifique a los productores locales de alimentos en favor de los “carteles agrofinancieros”. Ante este escenario, el Frente propone una ruta de resistencia y reconstrucción económica:
- Soberanía Alimentaria: Exigen retirar los granos básicos del TMEC y de la especulación de la Bolsa de Chicago.
- Independencia Energética: Recuperar el control total de los recursos para evitar que sean utilizados como moneda de cambio geopolítica.
- Financiamiento Soberano: Creación de una banca nacional de desarrollo que emita créditos a tasas bajas, devolviendo al Estado la capacidad de fomentar la infraestructura básica.
El llamado a la Presidenta: Hacia el BRICS
El FNRCM ve en esta crisis una oportunidad histórica para que la presidenta Claudia Sheinbaum se libere de los “chantajes” externos. La propuesta incluye diversificar las relaciones internacionales de México, buscando alianzas fuera del esquema del TMEC, específicamente mirando hacia el bloque de los BRICS.
“Es momento de que la unidad nacional y la defensa de la soberanía cobren un sentido práctico en la reconstrucción económica de la nación”, concluye el Frente.
La organización sostiene que solo mediante el fortalecimiento de la Agricultura Nacional y la recuperación de la industria se podrán revertir los procesos inflacionarios y generar los empleos que el país requiere, blindando a México frente a las ambiciones de control hemisférico de la administración estadounidense.
Texto íntegro de la Declaración del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano
México amenazado por la “estrategia” de Trump.
Hay que salir de las creencias ideológicas para entender la gravedad que tiene la intervención militar en Venezuela, ordenada por Donald Trump y ejecutada la madrugada del 3 de enero.
La expedición punitiva -violando el derecho internacional, la Constitución de los Estados Unidos y la soberanía de la nación caribeña- para capturar al presidente Nicolás Maduro, tiene implicaciones internacionales que afectan severamente la paz mundial y le representan serias amenazas a la soberanía de los países de América Latina, especialmente a México.
Aunque no se pueda creer, el peor espectáculo no fue la atrocidad relacionada con los bombardeos y asesinatos para poder atrapar al presidente venezolano. El mayor desplante de arrogancia, fue la conferencia de prensa ofrecida por Trump y parte de su gabinete, el mismo día de los hechos, donde alardearon de sus capacidades militares y se presumieron como el mejor ejército del mundo.
Es el contexto en el que Trump, lanza la amenaza contra nuestro país, diciendo que después de Venezuela se tiene que “hacer algo” con México. La amenaza no está disfrazada, es directa. Como también lo es la condicionante para que estas acciones punitivas no ocurran: México tiene que profundizar su dependencia de los Estados Unidos y operar como el puente incondicional para el control hemisférico de la geopolítica norteamericana.
No hay que olvidar que las acciones contra Venezuela se realizaron semanas después de que se dió a conocer el documento de Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, en el que se establece que los recursos energéticos de México, así como el mercado nacional alimentario, son considerados activos estratégicos de Norteamérica.
El reclamo explícito es que México debe entregar su petróleo y sacrificar a los productores nacionales de alimentos, para ceder este mercado a los carteles agrofinancieros.
Las organizaciones de productores nacionales y ciudadanos que integramos el FNRCM, reconocemos el peligro contenido en la presente situación, pero también la gran oportunidad para que la presidenta Claudia Sheinbaum se libere de los chantajes y amenazas que pesan sobre su gobierno y recuperar, en el campo energético y alimentario, la soberanía que se han perdido en las últimas décadas. México debe de aprovechar sus relaciones internacionales para tejer nuevas alianzas comerciales y económicas en la oferta representada por el BRICS y otras, que le amplíen los márgenes de maniobra y las posibilidades de crecimiento económico que no ofrece el restringido y desventajoso esquema del TMEC.
Por lo mismo, reiteramos que en este cuadro caótico, México debe dar los primeros pasos en dirección al fortalecimiento de su soberanía alimentaria, lo cual empieza por la decisión de sacar los granos básicos del TMEC y de la Bolsa especulativa de Chicago, para emprender una vigorosa política orientada a recuperar el concepto de Agricultura Nacional.
Y en torno a ello establecer una banca nacional de desarrollo que le devuelva al Estado y al Banco de México la capacidad de emitir crédito a baja tasa de interés para poder sostener presupuestos de capital orientados a la infraestructura económica básica que creen el campo adecuado para el resurgimiento de la abandonada industria nacional y el fortalecimiento de todas nuestras actividades agropecuarias.
En esas condiciones estaremos en la posibilidad de lograr las tasas de crecimiento económico requeridas para generar los empleos necesarios, elevar las capacidades de consumo de la población y revertir los procesos inflacionarios ocasionados por la dependencia alimentaria y la intermediación de los grandes corporativos agrofinancieros.
Es momento de que la unidad nacional y la defensa de la soberanía, cobren un sentido práctico en la reconstrucción económica de la nación.









