La organización, que engloba partidos políticos socialdemócratas, asegura que adoptó la decisión por faltas de ética. El tricolor niega la expulsión y acusa a la agrupación de “antidemocrática y corrupta”
Elia Castillo
La Internacional Socialista (IS), una organización global que agrupa los partidos políticos socialdemócratas, laboristas y de izquierdas, ha anunciado que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México ha dejado de ser miembro de su organización. El grupo adoptó la decisión tras su consejo más reciente, celebrado a finales de noviembre en Malta y que tuvo como gran figura central al presidente español, Pedro Sánchez, quien preside la IS desde hace tres años. La expulsión del PRI, presidido por el polémico Alejandro Moreno, fue causada por sus “acciones”, juzga la IS.
El PRI, sin embargo, disputa la narrativa de la Internacional Socialista. Alejandro Moreno asegura que ellos abandonaron antes de la organización, a quien acusan de “unilateral, opaca, evasiva, ineficiente, anticuada, burocrática, agresiva, antidemocrática y corrupta” desde que Sánchez llegó a dirigirla, en noviembre de 2022. “Existen suficientes evidencias para sostener estas afirmaciones que deterioran la imagen y origen de la Internacional Socialista”, aseguró Sofía Carvajal, la secretaria de Asuntos Internacionales del PRI en un comunicado fechado el 27 de noviembre, un día antes de que la IS se reuniera en Malta. En el documento, el partido asegura que se reserva el derecho a participar en eventos mientras Pedro Sánchez se mantenga en la presidencia.
La reactividad de Alejandro Alito Moreno ha jugado en contra del PRI. La IS ha expulsado al tricolor después de casi 30 años de afiliación. Fundada en 1951, la organización agrupa a 132 partidos de todo el mundo, entre ellos al partido que gobernó México por 70 años sin pausa. El priista encabezó la vicepresidencia mundial de la IS hasta julio de 2024. A pesar de esto, el texto del PRI contra la IS está repleto de señalamientos que van desde acusar de arrogancia e intolerancia a sus dirigentes hasta serias acusaciones de desvío de recursos. Los priistas aseguran que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) recibieron dinero del régimen de Nicolás Maduro a través de una triangulación de recursos facilitada por la Internacional Socialista.
El polémico líder de la oposición mexicana denunció en el primer trimestre del año el asedio que sufre desde 2018, en su opinión, la democracia y el proceso de polarización política en México. En su comunicado, el PRI enlista como uno de sus motivos del rompimiento la intención de la IS de incorporar a Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, el expresidente y actual presidenta de México. La organización de izquierdas ha prácticamente borrado del mapa al otrora poderoso PRI, quien ha sido desplazado hasta la cuarta posición en las preferencias electorales.
El líder priista se ha vuelto incómodo y ha protagonizado en la última recta del año un puñado de acciones contrarias al código de ética de la IS que hoy parece cobrarle factura. En agosto, una imagen recorrió los titulares nacionales e internacionales. Moreno se fue a los golpes contra el entonces presidente del Senado, el oficialista Gerardo Fernández Noroña. En su papel de senador y dirigente del Revolucionario Institucional, su tono se ha ido radicalizando. Un par de semanas atrás acusó una crisis de seguridad, violencia e impunidad en México y responsabilizó a la Administración de la presidenta, Claudia Sheinbaum. “El pueblo de México hoy está indignado; este es un Gobierno de mierda”, lanzó el priista.
Una fuente con conocimiento de la decisión cuenta a este periódico que el comité de ética consideró la expulsión después de que el PRI se mostrara disconforme con algunos procesos internos. En especial con la elección del presidente del comité para América Latina, el dominicano Miguel Vargas Maldonado, celebrada en febrero pasado en un congreso en Madrid. El tricolor acusó la carencia de legitimidad de Vargas, quien lleva 15 años en el cargo, al acusar que obtuvo solo el 0,4% de los votos en los comicios más recientes. El PRI califica la presidencia de Vargas de “ineficiente, mediocre y arrogante” en su comunicado.









