Los inversores huyen de los activos de riesgo ante la previsión de un enfriamiento de la economía global y provocan una caída del S&P 500 de más del 4% en su peor jornada en dos años. El euro sube con fuerza y supera los 1,11 dólares y se suma al fuerte desplome del petróleo Brent, que se hunde cerca del 7%
Cecilia Castelló y Laura Salces
La agresiva ofensiva de aranceles para todos los países anunciados anoche por Donald Trump, mucho más dura de lo inicialmente esperado, ha provocado una sacudida en los mercados mundiales. En la renta variable, la peor parte se la llevan los índices estadounidenses, con un descenso cercano al 4% en el caso del S&P 500 y aún mayor en el tecnológico Nasdaq, que pierde más del 5%, en la peor jornada en Wall Street desde septiembre de 2022. Las caídas se extienden por las Bolsas de todo el mundo y en Europa, las pérdidas se sitúan entre el 1% y el 3%. El incierto impacto de las tasas en la economía mundial y en las cuentas de resultados de las empresas está el origen de la tormenta. De hecho, algunas compañías estadounidenses, cuyas cadenas de producción dependen en gran medida de países extranjeros, sufren los mayores castigos: Nike se deja más del 12% y Apple retrocede más del 8%. La huida de los inversores de la Bolsa estadounidense supone una pérdida de capitalización de más de tres billones de dólares entre el S&P 500 y el Nasdaq, según cálculos de Bloomberg.
La onda expansiva deja al Dax alemán como es el selectivo más penalizado de Europa, al caer un 3%. El Ibex, sin embargo, ha limitado los recortes al 1,19%, por el menor peso en el índice de empresas españolas exportadoras hacia Estados Unidos. El Cac francés recorta un 3,3%. Mejor registro logra también Ftse británico, que cede un 1,5%, dado que Reino Unido se ve beneficiado de unas tasas del 10%, inferiores al 20% impuestas a la Unión Europea. Las caídas ha dejado sentir también en los mercados asiáticos, con el Nikkei de Tokio cediendo el 2,77% y el Hang Seng de Hong Kong, un 1,52%. El Kospi coreano limitó la caída al 0,76%.
La sacudida también llega también a las divisas y la deuda. El euro escala frente al dólar un 1,8% y se sitúa en niveles no vistos desde septiembre. Cada moneda europea se cambia 1,1 dólares. La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años cae más de 15 puntos básicos y baja al mínimo en cinco meses, hasta el 4,05%. Los mercados descuentan una mayor probabilidad de recortes en los tipos de interés en EE UU, a pesar de que se estima que los aranceles provoquen un aumento brusco de la inflación. Los aranceles impuestos por Donald Trump impactan asimismo en las materias primas, en especial el petróleo, ante la perspectiva de que la guerra comercial frene el comercio mundial y provoque recesión en algunas de las grandes potencias. El barril de crudo Brent cae cerca del 7%, hasta situarse por debajo de los 70 dólares, en la que es su mayor caída desde agosto de 2022. Un comportamiento que se debe, tanto al efecto económico de los aranceles como a que la alianza de países productores OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, ha decidido este jueves subir su producción de crudo en 411.000 barriles diarios (bd) a partir de mayo, lo que supone una aceleración del ritmo con el que tenía previsto devolver al mercado parte de los volúmenes recortados en los últimos años.
La declaración de guerra comercial por parte de Trump parece solo el principio, según recogen los países afectados, economistas y analistas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha pedido “pasar de la confrontación a la negociación” sobre los nuevos aranceles. Mientras, el Gobierno de China ha instado a Estados Unidos a cancelar “de inmediato” los nuevos gravámenes del 34% sobre los productos chinos, que se suman al 20% que el presidente de EE UU impuso previamente. Los aranceles específicos para cada país o bloque económico, que se elevan al 20% en el caso de la Unión Europea, comenzarán a aplicarse a partir del 9 de abril, mientras que un arancel base del 10% se hará efectivo desde el sábado 5 de abril. Trump sostiene que esas medidas provocarán que las empresas trasladen su producción a EE UU y generen puestos de trabajo, mientras los expertos advierten de la amenaza de recesión económica mundial y de un aumento de la inflación y del coste de la vida. “Esto es un punto de inflexión, no solo para la economía estadounidense, sino para la economía mundial. Muchos países probablemente entrarán en recesión”, aseguró Olu Sonola, director de Fitch Ratings. Se espera que los socios comerciales respondan con contramedidas que podrían provocar un aumento drástico de los precios.
En la Bolsa europea el impacto de los aranceles se deja sentir con fuerza en valores como Adidas, que cede un 11%, y de firmas ligadas al lujo como Pandora (-10,7%) o Swatch (-6,5%). También cede más del 9% la naviera sueca Maersk, que ha reconocido que los aranceles “claramente no son buenas noticias para la economía, la estabilidad y el comercio mundial”, aunque ha descartado cuantificar por ahora su impacto en sus cuentas. Entre las empresas que no se están contagiando por el sentimiento negativo se sitúan las farmacéuticas, con Astrazenaca subiendo un 1,4% y Novartis sumando un 0,4% al no darse a conocer ninguna tasa concreta sobre el sector. En el parqué español, las mayores caídas han sido para las acereras ArcelorMittal y Acerinox, que han encajado recortes del 6,6% y del 6,4%, seguidas por IAG (-5,8%) y Repsol (-5,3%). En cambio, los valores más endeudados se han visto beneficiados por la posibilidad de un mayor recorte de los tipos y han registrado fuertes alzas: Solaria ha avanzado un 5,4% y Cellnex ha sumado un 5,2%.
En Wall Street, destacan las caídas de Nike (-12,8%) y Apple (-8%), al colocarse entre las compañías con mayor dependencia en sus cadenas de suministro a las fábricas fuera de EE UU. En el caso de la tecnológica, los analistas de Citi estiman que si la empresa absorbiera el aumento de costes derivados de los aranceles a China, su margen bruto se vería afectado hasta en un 9%. Junto a ellas, firmas ligadas al sector financiero como American Express, Goldman Sachs o JP Morgan se dejan más del 6%. En cambio, fabricantes de coches como General Motors y Ford limitan la caída al 2%, coincidiendo con la entrada en vigor de los aranceles del 25% para los automóviles importados por EE UU. Los componentes fabricados por México y Canadá quedan exentos de los aranceles anunciados por Trump este jueves, mientras los fabricantes de vehículos japoneses, surcoreanos y alemanes están entre los más afectados por la medida. Desde Safra Sarasin Sustainable AM apuntan que “la renta variable estadounidense se ve afectada por las repercusiones económicas en EE UU” y comentan que “las valoraciones actuales, de aproximadamente 20 veces los beneficios a 12 meses vista, están en línea con el nivel en el que cotizaba el S&P 500 durante la crisis de crecimiento de agosto de 2024, aunque no se prevé una recesión”. Tampoco han ayudado los datos macroeconómicos conocidos este jueves: el ISM de servicios cayó en marzo a 50,8, por debajo del 52,9 estimado por el consenso y el 53,5 registrado en febrero.
Ante el arsenal arancelario, que trastoca el comercio mundial y las cadenas de suministro, los inversores se preparan para un crecimiento económico más lento en EE UU y buscan cobijo en los activos refugio como el yen y el oro, que ha alcanzado un máximo histórico por encima de los 3.160 dólares la onza. Desde Allianz GI apuestan así “por las acciones europeas en lugar de las estadounidenses, así como por el yen japonés, el oro y los bonos del Tesoro estadounidense” y creen que se generará un aumento de la demanda de oro y la deuda pública estadounidense.
“La tasa arancelaria efectiva de EE UU sobre todas las importaciones es la más alta en más de un siglo”, señala Ben Wiltshire, estratega de operaciones de Citi. “Los aranceles son mucho mayores de lo que esperábamos. Antes se hablaba de si la claridad impulsaría el mercado. Pero ahora hay claridad y a nadie le gusta lo que ve”, afirma a Reuters Jeanette Gerratty, economista jefe de la firma Robertson Stephens. “Los aranceles revelados superan con creces las expectativas de referencia, y si no se negocian a la baja rápido, las expectativas de recesión en EE UU aumentarán drásticamente”, afirma Tony Sycamore, analista de mercado de IG. “Se producirá un shock de oferta a través de los aranceles sobre la economía estadounidense y los precios. Y luego está la incertidumbre sobre las empresas y los consumidores, factores que podrían ser problemáticos para el crecimiento”, señaló Tai Hui, estratega jefe de mercado para Asia-Pacífico de JP Morgan Asset Management.
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