BIG FISH
El proyecto, circunscrito en el Área Natural Protegida (ANP) Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, dependiente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), se enfoca en la recolección de redes abandonadas en el litoral costero
Un innovador proyecto de reciclaje -consistente en transformar las redes de pesca abandonadas en prototipos tridimensionales de plástico– emprendieron jóvenes que, en valoración de Profepa, están comprometidos con su comunidad y la conservación del medio ambiente en el puerto de San Felipe, Baja California.
Este proyecto, circunscrito en el Área Natural Protegida (ANP) Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, dependiente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), se enfoca en la recolección de redes abandonadas en el litoral costero, que son inhabilitadas mediante su trituración y procesadas mediante tecnología de impresión 3D.
Profepa informó que, gracias al Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies Prioritarias (PROREST), el Grupo de Manejo de Residuos Sólidos adquirió una impresora 3D, que tiene la capacidad de recibir distintos tipos de filamento, entre ellos el nylon o propileno (material del que están hechas las redes). Lo que la hace una aliada para reciclar el cabo y paño de las redes pesqueras.
Resaltó que, con ella, se han creado figuras de fauna marina como ballenas, pulpos y, por supuesto, vaquitas marinas, que han servido como souvenirs y materiales de concientización.
‘Es nuestra contribución para la protección de la vaquita marina’, afirman los integrantes del grupo, que han convertido la amenaza de las redes fantasmas en una oportunidad para la conservación.
Este grupo, desde su formación a mediados de 2023, ha estado integrado por ocho personas, cuatro hombres y cuatro mujeres, quienes promedian los 29 años. Sus actividades incluyen recorridos costeros para identificar y recoger redes abandonadas en las costas de esta ANP y su zona de influencia, así como otros residuos contaminantes.
“Han participado en la inhabilitación y trituración de redes decomisadas en colaboración con Conapesca, Semar Profepa y Conanp, e impartido pláticas de educación ambiental para sensibilizar sobre la importancia de la conservación marina”.
“Relató que, a la fecha, han recuperado 2.67 toneladas de nylon y 2.95 toneladas de polipropileno, de las cuales 6.750 kg han sido aprovechadas para la creación de prototipos mediante impresión 3D”.
‘Queremos que la gente vea el peligro que representan las redes abandonadas, pero también el potencial de reciclaje y la importancia de proteger a la vaquita marina’, explican los jóvenes. Y, aunque los objetos aún no están a la venta, el grupo está más cerca de lanzar su emprendimiento ecológico.
“Cuentan con la asesoría de ingenieros del Tecnológico Nacional de México, campus Guaymas, que brindan apoyo en innovación tecnológica. Asimismo, tienen la asistencia de la Conanp, a través de Melissa Beatriz Ortega Verdugo”.
Actualmente, el proyecto continúa en fase de desarrollo y han utilizado aproximadamente 200 kilogramos de redes trituradas en la elaboración de piezas artesanales en aras de reforzar el compromiso con la sostenibilidad y la innovación.
Profepa resaltó que la idea es implementar este proceso para la creación de prototipos funcionales y decorativos al combinar técnicas artesanales tradicionales con tecnología de vanguardia. Esta iniciativa promueve la reutilización de materiales y sensibiliza a la comunidad sobre el impacto ambiental de los desechos plásticos.
“Es un ejemplo inspirador de cómo la juventud y la tecnología pueden unirse para proteger el medio ambiente y a las especies en peligro de extinción”.