Este lugar, fundado en 1639, es considerado un verdadero tesoro cultural.
Aconchi, un pequeño municipio ubicado en el estado de Sonora, es una de las paradas obligadas en la Ruta del Río Sonora. Tesoro cultural y natural que se destaca por las propiedades terapéuticas de sus aguas termales.
Fundado en 1639 por el jesuita Bartolomé Castaño, el pueblo de Aconchi ha conservado un legado religioso y cultural a lo largo de los siglos. Su nombre, de origen ópata, proviene de la palabra “Actzi”, que significa “en los paredones“, haciendo referencia a su entorno montañoso.
Este pueblo forma parte de la Ruta del Río Sonora, un trayecto de aproximadamente 250 kilómetros que conecta municipios con gran valor histórico, como Cananea, Arizpe, Banámichi, Huépac, Baviácora y Ures.
Aguas termales: atractivo turístico y terapéutico de Aconchi
Uno de los mayores atractivos de Aconchi son sus aguas termales, ubicadas en el paseo campestre “El Agua Caliente”.
Con temperaturas cercanas a los 59 °C, estas aguas han ganado popularidad por sus supuestas propiedades terapéuticas, atrayendo a turistas en busca de relajación y alivio de dolencias físicas.
Otro punto de interés es el Templo de San Pedro y San Pablo, una iglesia que resguarda un Cristo negro de origen desconocido. Este monumento histórico representa una parte fundamental del patrimonio religioso de la región.
Aconchi, tesoro cultural: ¿cómo se llega?
Aconchi está ubicado a 147 kilómetros de Hermosillo, la capital de Sonora, y a 432 kilómetros de Nogales, en la frontera con Estados Unidos.
Para llegar desde Hermosillo, se debe tomar la Carretera Internacional México 15 en dirección a San Pedro El Saucito. Luego, hay que seguir por la Carretera 14 hasta Ures y continuar por la Carretera Estatal 89, que forma parte de la Ruta del Río Sonora.
Durante el recorrido, los visitantes pueden apreciar otros pueblos con encanto histórico antes de llegar a Aconchi, convirtiendo el viaje en una experiencia cultural y turística.