Maloro, omisiones criminales





EDITORIAL Dossier Politico

Dia de publicación: 2017-11-13


Hermosillo se desmorona como reloj de arena, no sólo por sus miles de baches en calles, avenidas y bulevares principales, ni por los señalamientos de corrupción galopante del alcalde Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, ni por las alzas sin freno en la tarifa del agua y servicios públicos; se cae a pedazos por el alza en los índices de inseguridad pública ante la complacencia del Maloro.

La llamada “Ley Pano” es una clara respuesta, no solamente a los desatinos de quienes plantearon el esquema de la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal en Sonora, más bien a la incapacidad y desinterés del Presidente Municipal de la Ciudad del Sol por atacar la delincuencia colocando a más de 850 mil hermosillenses en estado de indefensión y en riesgo de perderlo todo con total impunidad.

La pobreza política del munícipe mantiene en calidad de orfandad a miles de familias hermosillenses víctimas de la inexperiencia, falta de talento, tacto y sentido común de un alcalde que pese a ser como un reloj de arena, se niega a responder a la exigencia ciudadana y hace gala de su torpeza pretendiendo relegirse para el período 2018-2021.

Documentadas denuncias, videos, testimonios, anécdotas y experiencias de vida quedan asentadas en las páginas de este Dossier Político y otros medios de comunicación que aún con tintes amarillistas, exponen una innegable realidad en la llamada Capital del Noroeste relacionada con la fallida estrategia en Seguridad Pública para combatir los altos índices de criminalidad en Hermosillo.

Ni las muertes registradas los últimos meses, semanas y días en este pueblo sin ley ha conmovido a Acosta Gutiérrez y menos aún movido para siquiera atender el clamor ciudadano, de ese ciudadano que en tiempo electoral busca el voto para llegar a la primera oficina refrigerada del Palacio Municipal que, sin duda alguna, le quedó grande desde el primer día que la utilizó.

Los agravios que con su indiferencia provoca a los hermosillenses, resultan ser más dolorosos y crueles que los mismos daños y actos vandálicos contra las personas y sus bienes; la indiferencia de la primera autoridad municipal resulta, luego entonces, mortal e igual de vandálica que la de aquellos que dañan el patrimonio ajeno.

Incontables como sonados son los miles de casos de atropellos oficiales del Maloro Acosta contra las familias de bien con su omisión, desinterés y hasta complicidad al esconderse en el ostracismo de una autoridad que ante su incapacidad, se ve rabasada día a día por los actos delictivos en Hermosillo sin visos de querer resolver este cáncer social que llega a pobres y ricos.

Esta fallida estrategia de Seguridad Pública por parte de la primera autoridad, ha llevado a destituir y realizar cambios al menos en tres ocasiones en la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Hermosillo, así como en sus mandos medios.

Los incrementos desproporcionados en las multas de tránsito ha generado una indiscriminada alza en los actos de corrupción policíaca con las llamadas “mordidas”, acción que ha propiciado una molestia ciudadana generalizada que alcanza a todos los estratos sociales, políticos y económicos en Hermosillo.

Utilizar a la Policía Municipal para atacar, perseguir y amedrentar a opositores políticos, líderes sociales y periodistas es una constante que se abona a la larga lista de irregularidades e incompetencia de Maloro Acosta.

La destrucción sistemática de los parques recreativos en decenas de colonias y barrios humildes de Hermosillo, ha sido denunciada por este medio de comunicación en varias ocasiones sin ser atendida.

Hoy, miles de niños de Altares, El Ranchito, El Mariachi, El Coloso, 5 de Mayo, Vista Bella, Las Amapolas, La Metalera, San Luis, Café Combate y Altares, sólo por mencionar algunas, carecen de espacios para divertirse sanamente.

La presencia en crecimiento de los llamados “tiraderos”, hacen del narcomenudeo la principal fuente de delincuencia en la capital sonorense después de la inacción y apatía de Maloro Acosta por atender y resolver las principales problemáticas sociales.

La privatización de servicios públicos representa un golpe histórico a la economía de las familias hermosillenses pues según su gobierno, el costo por la transacción del servicio de alumbrado público superará los 700 millones de pesos mientras que estudios especializados sostiene que el costo para los ciudadanos en 15 años será de 2 mil 777 millones de pesos.

Los señalamientos de corrupción en su contra vienen desde su gestión al frente del Registro Nacional Agrario (RAN) lo cual ha quedado registrado en sendas denuncias en medios de comunicación nacionales, sin que ninguna autoridad judicial o de procuración de justicia haya actuado en su contra.

Desvíos multimillonarios de recursos públicos, despojo de tierras ejidales, del Fundo Legal tanto en municipios de otros estados de la República como de sonorenses como Hermosillo, Puerto Peñasco y Guaymas, sólo por mencionar algunos, son lastres que tarde o temprano alcanzar al Maloro.

Dossier Político ha denunciado puntualmente una serie de actos vandálicos contra familiares cercanos del director general, así como de bienes propios, sin que hasta el momento el grito desesperado de este medio haya sido escuchado ni atendido por el señor alcalde de la capital sonorense.

El desinterés y el silencio de Maloro Acosta sólo puede interpretarse como una peligrosa omisión criminal que no sólo lastima y ofende a la familia periodística de este empresa enclavada en la falda del Cerro de la Campana, también es un atentado contra la misma paz social de los habitantes de Hermosillo.

Y la lista sigue como la letanía de su desinterés por resolver los grandes problemas de la ciudad, desde las colapsadas líneas de drenaje, agua potable, socavones, baches, contaminación ambiental por polvo y un extenso etc, etc, etc.

 La Seguridad Pública dejó de ser un asunto de percepción y de bandera política para convertirse en un tema prioritario para la Federación, el Estado y los Municipios de México que cada vez se ven más rebasados por los índices delictivos que registran importantes asociaciones e instituciones como el Inegi.

La intolerancia oficial no puede ser un tema que pase desapercibido, en ambos inicios al menos este Dossier Político ha sido blanco de los intentos por tumbar su página electrónica por parte de un grupo de personas que en el anonimato, pretende apagar las voces ciudadanas que aquí se expresan encontrando una caja de resonancia para sus luchas sociales.

La libertad de expresión de quienes formamos parte de este medio, no ha tenido ni tendrá precio ni se intimida ante la amenaza.

Lograr la credibilidad y el respeto de la sociedad, son la satisfacción de cumplir la misión de informar, abonar a la democracia, buscar la transparencia en el manejo y asignación del recurso público, participar en la búsqueda de la justicia y lograr el desarrollo de las comunidades en Sonora.

Por esta larga lista de atropellos de Maloro Acosta, Dossier Político alza la voz para decirle:

¡Basta ya de omisiones criminales!


Este contenido ha sido publicado originalmente por Dossierpolitico.com en la siguiente dirección: http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=197668 Si está; pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. Dossier Politico

Comentarios



leobardo

Y no te acabes padrinito richy mazon

2017-11-13

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