Así funcionó el espionaje orquestado por Rusia a favor de Donald Trump



EE UU asegura que la campaña se sirvió del trabajo de los hackers, las redes sociales y Wikileaks

Tomado de: Cristina F. Pereda / El País

Dia de publicación: 2017-01-08


El informe elaborado por seis agencias de inteligencia de Estados Unidos es un documento sin precedentes que atribuye al presidente ruso Vladímir Putin la orden de desarrollar una campaña para erosionar las instituciones democráticas norteamericanas “para ayudar al presidente electo Donald Trump desacreditando a la secretaria [Hillary] Clinton”. Por motivos de seguridad, las 25 páginas no detallan ni las herramientas ni las fuentes exactas que han permitido a EE UU realizar tal acusación, pero sí explican en qué consistió la estrategia rusa.

Los servicios de inteligencia estadounidenses aseguran que la campaña duró varios meses, “evolucionó a lo largo de las elecciones”, cambió “cuando los rusos consideraron que la secretaria Clinton podía ganar, para centrarse en perjudicar a su futura presidencia” —varios "blogueros del Kremlin" empezaron a promover la etiqueta #DemocracyRIP la misma noche electoral. La estrategia se apoyó en herramientas que van desde ataques informáticos, publicación de noticias falsas en medios afiliados al gobierno ruso hasta el pago a personas por escribir y difundir esos mensajes en las redes sociales.

EE UU asegura que la organización Wikileaks cumplió un papel significativo en esta estrategia coordinada al publicar la información obtenida gracias a las intromisiones rusas y que Putin tenía “una preferencia clara” hacia Trump y que buscaba “denigrar a Clinton y perjudicar sus opciones de victoria y su potencial presidencia”. Aunque la influencia rusa no llegó al recuento de votos, la inteligencia estadounidense afirma que “obtuvieron y mantuvieron acceso a las redes informáticas de los colegios electorales locales y estatales”.

El documento carece de datos técnicos, pero hace referencia a detalles explicados anteriormente en otro informe elaborado por el FBI. En él se describe la estructura de los ciberataques que violaron las redes, entre otros, del Comité Nacional del Partido Demócrata (DNC), que albergaba entonces información de la campaña presidencial de Clinton, y cómo lo lograron a través de un mecanismo conocido como “phishing”.

Las agencias de inteligencia aseguran “con gran confianza” que el servicio secreto militar ruso creó una identidad online llamada Guccifer 2.0 y la página web DCLeaks.com para publicar los correos interceptados al jefe de la campaña demócrata, John Podesta. Éstos habían sido obtenidos por un método sencillo: los hackers enviaron un correo electrónico a más de 1000 personas que tienen acceso a la red informática demócrata, entre los que se encontraba Podesta, y en el que les pedían que cambiasen su contraseña.

La víctima, una vez que pinchaba en el enlace indicado, era redirigida a una página con la apariencia exacta del sistema oficial que empleaba esta organización, para que no sospecharan de su autenticidad, pero que estaba alojada en los servidores de los servicios secretos de Moscú. Al introducir la contraseña, la información quedaba guardada automáticamente en la red creada por los rusos, que podían consultar todos los datos internos como un usuario más. Según EE UU, los hackers conservaron ese acceso durante 11 meses, hasta junio de 2016.

Los servicios de inteligencia rusos, posteriormente, “enviaron el material que obtuvieron del DNC y otros políticos demócratas a Wikileaks”, que forma parte del otro eje de esta campaña. Moscú eligió esta organización “por su autoproclamada reputación de veracidad”, para después publicar en medios como la televisión RT y en redes sociales, con el objetivo de difundir al máximo tanto los datos de sus víctimas como la información falsa que elaboraron sobre Clinton y su círculo más cercano.


http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/07/estados_unidos/1483813379_250714.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s

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jose alfredo felix serna

¿Está la inteligencia británica detrás del montaje contra Trump y Putin? 12 de enero de 2017 — Un expediente fraudulento de 35 páginas, en donde alegan que la inteligencia rusa tenía material para chantajear al Presidente electo Donald Trump. fue hecho público en las últimas 24 horas por el sitio en línea BuzzFed, para coincidir con la conferencia de prensa programada por Trump y con el inicio de las audiencias de confirmación de dos de los candidatos claves de Trump a su gabinete: Rex Tillerson como Secretario de Estado y James Mattis como Secretario de la Defensa. El transfondo de la historia sobre el expediente fraudulento sugiere que se trata de una facción de la inteligencia británica, histérica por el voto a favor del Brexit y la victoria de Trump, que está trabajando con los elementos corruptos ligados a Obama en la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, para hundir la Presidencia de Trump y lanzar un golpe preventivo para evitar que mejoren las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, en lo que equivale a nada menos que un intento de “revolución de color” en Estados Unidos. El expediente de 35 páginas, que está lleno de mentiras descaradas, algunas de las cuales se ha probado que son falsas, otras que están basadas en fuentes anónimas, circuló primero entre círculos enemigos de Trump en Washington en octubre pasado. En ese entonces, el dirigente de los demócratas en el Senado Harry Reid le pasó el expediente al FBI. En diciembre, otro enemigo de Trump, el senador John McCain, también le pasó el expediente al FBI. Para el otoño, decenas de medios en Washington habían recibido el expediente, antes de las elecciones, pero la única mención pública había sido una referencia vaga en un artículo de David Corn en la publicación izquierdista Mother Jones. Esta semana, CNN y otros medios noticiosos informaron que le habían presentado al Presidente Obama y al Presidente electo Trump, un documento “clasificado” de dos páginas, basado en el documento fraudulento de 35 páginas, como parte de los informes de la comunidad de inteligencia sobre el supuesto hackeo ruso al Comité Nacional Demócrata (CND) y a la campaña de Clinton. BuzzFeed publicó después, el 11 de enero, las 35 páginas completas, creando una tormenta noticiosa. Sin embargo, casi de inmediato quedó claro que el expediente era un fraude y los medios de prensa empezaron a retractarse de su asalto a Trump y a Putin. Se ha informado que el “expediente” fue preparado por un ex funcionario del MI6 (inteligencia británica) de alto rango, como parte de su trabajo para una firma investigadora de la oposición en Washington, contratada por un oponente republicano a Trump (las fuentes dicen que la firma trabajaba para la campaña de Jeb Bush), y que después lo compartieron con los rivales de Trump en el Partido Demócrata, es decir, con la gente de Hillary Clinton. El documento de 35 páginas se refiere a una “delegación de Lyndon LaRouche” que viajó a Rusia en el verano del 2016, que supuestamente formaba parte de la colusión entre Putin y Trump. Dicen que esta delegación fantasiosa también incluía al general Michael Flynn y a Carter Page, dos asesores cercanos a Trump y a representantes de Jill Stein del Partido Verde. Por la tarde del miércoles 11 el Wall Street Journal identificó al autor del expediente como Christopher Steele, un ex funcionario del MI6, que es ahora presidente de la firma Orbis Business Intelligence Ltd, con sede en Londres. LarouchePac.

2017-01-12

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