Durazo, el nuevo enfoque contra la inseguridad y la delincuencia (II )





Héctor Apolinar/


Dia de publicación: 2018-09-12


En nuestro anterior artículo señalamos que Alfonso Durazo, propuesto como secretario de seguridad pública del gobierno de López Obrador, ya trazó los ejes de lo que será el programa para reducir de manera importante la inseguridad y la violencia en el país.

Escribimos que “la novedad esencial del nuevo enfoque reside en que propone darle una visión política del problema de la inseguridad, la delincuencia y de la violencia que vivimos, una visión que vaya más allá de  lo estrictamente policial, y  que atienda sus causas políticas, sociales y económicas”.

El propio Durazo insiste en que se debe trascender el enfoque estrictamente policial (y nosotros diríamos, militar), pues a la fecha no han dado los resultados que se buscaban, ya que la criminalidad aumentó al igual que la delincuencia común.

Hace unos días, el presidente electo López Obrador sorprendió a la opinión pública y a algunos de sus seguidores al anunciar que las Fuerzas Armadas seguirán, como hasta hoy, en las calles para combatir a la delincuencia organizada.

La declaración de López Obrador causó polémica y críticas, pues hay numerosas organizaciones civiles que piden el retiro de las fuerzas armadas de la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada.

Sin embargo, no parece que se hayan tomado en cuenta en su análisis que López Obrador llegará al gobierno con un alto respaldo social como el que no tuvieron ni Calderón, ni Peña Nieto, lo que es una diferencia de fondo.

Además, el presidente electo anuncia que aplicará un muy amplio programa de becas para jóvenes para que puedan estudiar y trabajar, que beneficiará a 2.5 millones de personas. Esa medida que anuncia también será una diferencia importante respecto a sus antecesores, que no hicieron un esfuerzo de ese tamaño para reducir el problema que ocasiona que millones de jóvenes no estudien ni trabajen.

Por otra parte, tanto el PAN como el PRI, que sostuvieron la llamada la fracasada guerra al narcotráfico y la delincuencia organizada, fueron derrotados ampliamente en las pasadas elecciones, lo que permite aplicar un nuevo enfoque, un enfoque político por un Presidente altamente fortalecido por el voto popular. 

El amplio apoyo social y político del que goza López Obrador es el arma principal para reducir la delincuencia y la inseguridad.

Contrario a ello, Calderón no tuvo ese respaldo popular y nunca fue bien visto por amplios sectores del electorado.  Fue un Presidente débil que cometió el error  de lanzar a las Fuerzas Armadas a las calles, algo que no sucedía en varias décadas y que no consultó con nadie.

El presidente Peña ha sido, hasta la fecha, un Presidente que se ha mantenido alejado de población y gobierna más cómo un tecnócrata que como un político allegado a la población. También se fue transformando en un presidente débil, al grado de tener muy bajos índices de aprobación social.

El despliegue de las fuerzas armadas contra los narcotraficantes, aunado al alejamiento de los gobernantes de la sociedad, así como una política oficial de mantener bajos los salarios, ocasionó una explosión del tráfico de drogas y de delincuencia en el país, como  una forma de obtener rápidamente recursos económicos en lo individual y/o como organización.

No es casualidad que la amplia mayoría de los integrantes de bandas delictivas del narcotráfico o delincuencia común procedan de familias de bajos recursos económicos.

¿Enfoque político o militar?

El anuncio del presidente electo, López Obrador de que mantendrá temporalmente a las fuerzas armadas en las calles para combatir la delincuencia, produjo críticas, de quienes consideran que la “militarización” del combate a la delincuencia es echarle leña al fuego, como dice el dicho.

Pero como hemos mencionado antes, la situación es radicalmente distinta a la que vivimos hasta hace poco.

Contamos con un Presidente electo políticamente fuerte, con amplio respaldo social, y que conoce detalladamente a la sociedad mexicana de sur a norte y de este a oeste.

Las fuerzas armadas, por su parte, saben bien que en toda guerra, es preeminente la política.

 “El elemento político no penetra profundamente en los detalles de  la guerra. Los centinelas no son apostados ni las patrullas enviadas a hacer sus rondas basándose en consideraciones políticas. Pero su influencia es muy decisiva con respecto al plan de toda la guerra, de la campaña y a menudo incluso de la batalla”, como lo explica, Karl von Clausewitz (1), uno de los principales teóricos de la guerra en su libro “De la guerra”, bien conocido entre muchas generaciones de militares mexicanos.

Y añade:
“En consecuencia, la cuestión estriba en si, al proyectar y trazar los planes para una guerra, el punto de vista político debería desaparecer o supeditarse al puramente militar (si fuera concebible un punto de vista como ése), o si aquél debería seguir siendo el rector y el militar someterse a él”.

Ante esa disyuntiva, Clausewitz sostiene que:
“La subordinación del punto de vista militar al político es, en consecuencia, lo único posible.” (ídem)

Lo que hemos mencionado antes, nos lleva a afirmar con moderada confianza que nos encontramos en una situación mucho mejor que antes para reducir notablemente los niveles de criminalidad y de delincuencia que azotan ya por 12 años a la sociedad mexicana, habiéndole causado sufrimiento, muerte y pérdidas de todo tipo.

Nota: Ver, De la guerra, capítulo B, LA GUERRA COMO INSTRUMENTO DE LA POLÍTICA. Karl von Clausewitz. Librodot.com


Este contenido ha sido publicado originalmente por Dossierpolitico.com en la siguiente dirección: http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=209120 Si está; pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. Dossier Politico

Comentarios



Aún no existen comentarios

Sé el primero en comentar ésta nota

Comentar nota



Su correo electrónico no será publicado.
Son obligatorios los campos marcados con: *